
Sedoac lleva dos años luchando por la mejora de la situación laboral de las trabajadoras de hogar y desde un pequeño local en el centro de Madrid -donde el colectivo de mujeres se reúne cada mes- le recuerda al presidente la propuesta que hizo en plena campaña electoral.
La propuesta del Ejecutivo fue cambiar las condiciones laborales de las empleadas domésticas, pero las palabras se quedaron en el plano de las buenas intenciones; ha pasado más de un año desde que José Luis Rodríguez Zapatero anunciara que eliminaría el Régimen Especial que regula el servicio doméstico.
Las elecciones presidenciales interrumpieron el debate del tema en las mesas de negociaciones, que dicho sea de paso no contaba con la presencia de ningún representante de las empleadas de hogar.
La última noticia relacionada con el servicio doméstico se conoció en agosto. El secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, dijo que el Gobierno buscaba recurrir a la figura del intermediario, es decir a las agencias colocadoras de empleo, para regular el trabajo doméstico.
Las integrantes de Sedoac se enteraron por la prensa de las intenciones del Gobierno y aunque el Secretario de Seguridad Social decía que el Ministro de Trabajo se comprometía a acelerar los cambios en la normativa del servicio doméstico, hasta ahora no pasa nada.
Sedoac habló de todo esto en la última reunión del colectivo. Medio centenar de mujeres acudieron a la cita del domingo 19 de octubre en el local de la asociación la Eskalera Karakola, en la calle Embajadores, 35.
En la jornada se mostró el rechazo hacia la inclusión de las empresas intermediadoras en la regulación del empleo doméstico. Las razones se basaron en la experiencia que se tiene con las actuales agencias colocadoras de empleo: “sólo buscan el lucro”, “se llevan buena parte del sueldo de la empleada de hogar”, “discriminan por edad y origen”, dijeron las personas que tomaron la palabra.
El colectivo finalmente esbozó sus propias propuestas (ver recuadro), las que esperan hacer llegar a las mesas de negociación cuando éstas se vuelvan a instalar. Se planteó también que todo se consensuará con las familias que precisan de las trabajadoras domésticas, todo esto porque entre los asistentes había una persona que acompañó a su empleada a la reunión, y dijo que quería saber si estaba actuando bien con ella.
MANIFIESTO
Las integrantes del Servicio Doméstico Activo tienen sus propuestas y aspiran que sean escuchadas en la mesa de negociación:
-Estamos convencidas de que el único modo de que la reforma de las normas sobre el servicio doméstico se traduzca en una verdadera mejora de las condiciones de las empleadas de hogar, pasa porque nosotras mismas seamos nuestras propias intermediarias, bien constituidas en cooperativas o en estructuras empresariales.
-Creemos que, como en otras profesiones, se deben definir categorías conforme con el trabajo requerido: no es lo mismo contratar a alguien para cuidar a un anciano o a un niño que para limpieza. Algunas tareas requieren más conocimiento y mejor gestión del tiempo.
-Asimismo se debería fijar el sueldo en función de la categoría, así como una tarifa específica para el trabajo por horas, que incluya la parte porcentual de la cotización a la seguridad social, las vacaciones y las pagas extras.
-Siempre debe existir un contrato por escrito, en el que esté estipulado la jornada laboral de 40 horas y el salario. Todo lo que exceda las jornada acordada se debe pagar como horas extras.
-Se debe incluir dentro de la prevención de riesgos laborales el derecho a reconocimientos periódicos sobre patologías propias del sector. Así se podrá identificar si la empleada está siendo objeto de abusos.